GEO: qué es, qué es humo y qué sí funciona para que la IA te recomiende

Ilustración plana de una lupa sobre un mapa de rutas con un marcador de ubicación en mostaza

Hace unos años, la pregunta de un cliente potencial acababa en Google. Hoy muchas acaban en un asistente que responde directamente, con dos o tres nombres y sin lista de enlaces. Si tu empresa no está entre esos nombres, el cliente ni se entera de que existes.

De ahí ha salido una industria de promesas: «posiciónate en ChatGPT», «optimiza para IA», «haz que Gemini te cite». Algunas son humo. Otras tienen una parte de verdad. Este artículo separa unas de otras, con fuentes, para que decidas qué merece tu tiempo y tu dinero.

Adelanto la conclusión: casi todo lo que funciona es SEO bien hecho, más un puñado de cosas que casi nadie cuida y que sí mueven la aguja.

Qué es el GEO, y por qué tanta gente lo mira con recelo

GEO significa Generative Engine Optimization. Es el trabajo de conseguir que los asistentes de IA generativa (ChatGPT, Gemini, Perplexity y las respuestas de IA de Google) mencionen y citen tu marca cuando alguien pregunta por lo que haces.

El recelo es razonable. Según recogió la prensa del sector, John Mueller, de Google, advirtió en agosto de 2025 de que la promoción agresiva de siglas como GEO, AIO o AEO puede indicar tácticas de spam dirigidas a profesionales del marketing. Y la guía que Google publicó en mayo de 2026 sobre cómo optimizar una web para sus funciones de IA parte de una idea clara: esas funciones se apoyan en los mismos sistemas de calidad y de posicionamiento de siempre, así que las buenas prácticas de SEO siguen siendo las que cuentan. Puedes leerla en la documentación de Google para webmasters.

En MOWOMO usamos la palabra GEO porque es la que busca la gente, no porque sea una disciplina separada con trucos propios. Lo que vamos a ver es dónde el trabajo coincide con el SEO y dónde añade algo.

Cómo se entera una IA de que existes

Un asistente puede basarse en dos cosas: lo que aprendió cuando lo entrenaron y lo que busca en la web en el momento de responder. Sobre lo primero no puedes hacer gran cosa. Sobre lo segundo sí, y es donde se juega el corto plazo. Los asistentes funcionan de formas distintas y cambian con frecuencia, pero casi todos acaban leyendo páginas web.

Ilustración plana de una página web, una ficha de negocio y una reseña con estrellas conectadas con un globo de diálogo central

Los rastreadores de OpenAI y lo que controlas

OpenAI documenta tres rastreadores distintos, y cada uno hace una cosa:

  • GPTBot se usa para entrenar modelos. Si lo bloqueas, pides que tu contenido quede fuera de futuros entrenamientos.
  • OAI-SearchBot alimenta la búsqueda de ChatGPT. Si lo bloqueas, puedes desaparecer de sus resultados de búsqueda.
  • ChatGPT-User se activa cuando una persona le pide a ChatGPT que lea una página concreta. Según OpenAI, no se usa para rastrear la web de forma automática y las reglas de robots.txt pueden no aplicarse.

Los ajustes son independientes entre sí. Puedes permitir la búsqueda y bloquear el entrenamiento, que es lo que muchos medios y empresas acaban eligiendo. OpenAI indica además que un cambio en robots.txt puede tardar unas 24 horas en aplicarse. Todo está en la documentación oficial de OpenAI sobre sus rastreadores.

Lo que importa es que esa configuración sea una decisión tuya. Es frecuente que un plugin de seguridad, un cortafuegos o un CDN bloqueen rastreadores de IA por defecto sin que nadie lo haya decidido. Comprobarlo lleva diez minutos.

En Google

Para aparecer en las funciones de IA de Google, una página tiene que estar indexada y poder mostrarse con fragmento (snippet). Si tienes directivas meta como nosnippet o noindex puestas por descuido, estás fuera antes de empezar.

Lo que es humo

Esto lo vas a oír en presentaciones comerciales. Conviene tenerlo claro antes de pagar por ello.

Ilustración plana de una balanza que se inclina hacia un bloque mostaza con una marca de verificación frente a una nube de humo
  • «Te garantizamos la primera posición en ChatGPT.» No existe una posición. La respuesta cambia según quién pregunta, cómo lo pregunta y cuándo. Quien te prometa un resultado fijo no sabe cómo funciona o no te lo cuenta.
  • Un archivo llms.txt como solución. Según la guía de Google de mayo de 2026, no necesitas ni este archivo ni marcado especial para aparecer en AI Overviews o AI Mode. Puede tener usos en otros contextos, pero no esperes que te coloque en ninguna respuesta.
  • Trocear el contenido en fragmentos artificiales para que «la IA lo digiera mejor». Los sistemas actuales entienden páginas escritas para personas. Estructura tu texto para que lo lea un humano.
  • Producir cientos de artículos con IA para llenar la web. Google aplica sus políticas contra el spam también a las respuestas generativas. Una página que podría estar en cualquier otra web no aporta nada que una IA tenga que citar.

Lo que sí funciona: siete acciones, ordenadas por retorno

1. Que se pueda rastrear e indexar

Es lo más aburrido y lo que más veces falla. Revisa tu robots.txt, que no haya noindex accidentales, que las páginas importantes estén en el mapa del sitio y que la web cargue rápido en móvil. En WordPress, el ajuste «Disuadir a los motores de búsqueda de indexar este sitio» se queda activado más veces de las que crees, sobre todo después de migrar un entorno de pruebas a producción.

2. Una página por servicio, escrita para que se pueda citar

Una IA que busca «empresa que hace X en Y» necesita una página que conteste a eso sin ambigüedad: qué haces, para quién, dónde trabajas, cómo es el proceso, qué incluye y qué no. Haz una prueba sencilla: copia el texto de tu página de servicio y léelo sin el diseño alrededor. ¿Se entiende qué vendes y a quién? Si no, ahí tienes la primera tarea.

3. Un punto de vista propio

La guía de Google insiste en que el contenido único y útil pesará más con el tiempo que cualquier otra recomendación. Un test práctico: lee tu artículo y pregúntate si podría estar en cualquier otra web del sector. Si la respuesta es sí, hay que reescribirlo con algo que solo tú puedas contar: datos propios, un caso, un criterio, un error y lo que aprendiste. Es lo que más cuesta producir, y por eso es lo que más diferencia.

4. Responder las preguntas reales de tus clientes

Las preguntas que te llegan por correo, por teléfono o en reuniones comerciales son el mejor material que tienes. También las consultas que ya te traen visitas en Google Search Console. Conviértelas en secciones con la pregunta como título y la respuesta directa en las dos primeras frases. Ese formato sirve igual para un lector con prisa, para Google y para un asistente que busca una frase que citar.

5. Presencia fuera de tu web

Un asistente que busca información sobre ti no se limita a tu página. Es habitual que se apoye en directorios sectoriales, reseñas, menciones en medios, entrevistas o páginas de partners. Si solo hablas tú de ti, tienes menos que ofrecer. Consigue que otros hablen de lo que haces: reseñas de clientes, colaboraciones, ponencias, artículos invitados, la página de tu partner tecnológico.

6. Datos coherentes sobre tu empresa

Nombre, descripción, servicios, ubicación y datos de contacto deben ser los mismos en tu web, tu ficha de Google, LinkedIn y los directorios en los que aparezcas. Cuando cada fuente cuenta una versión distinta, el asistente puede mezclarlas o descartarte.

7. Medir lo que importa

Mueller recomienda mirar más allá de los clics y centrarse en métricas como ventas, altas y contactos. Estoy de acuerdo, y propongo dos cosas concretas. La primera es revisar en tu analítica si empiezan a llegar visitas desde dominios como chatgpt.com o perplexity.ai. La segunda, más útil aún, es añadir al formulario de contacto la pregunta «¿cómo nos conociste?» con una opción abierta. Un cliente que escribe «me lo recomendó ChatGPT» vale más que cualquier estimación.

Qué esperar, y cuánto tarda

Con honestidad: meses, y sin garantías. El SEO ya funciona así, y esto se apoya en él. Tu punto de partida y la competencia de tu sector pesan mucho. Un horizonte razonable es de unos tres meses para ver los primeros movimientos, midiendo una vez al mes. Si alguien te promete resultados en dos semanas, pregúntale cómo los mide y con qué muestra.

Un plan de 30 días

Sirve tanto si lo haces tú como si lo haces con tu agencia.

Ilustración plana de una escalera de cuatro peldaños con una lupa, una casilla marcada, un globo de diálogo y un gráfico, y una bandera mostaza arriba
  1. Semana 1. Auditoría de acceso (robots.txt, indexación, directivas meta) y una prueba de visibilidad con diez preguntas en ChatGPT, Gemini y Perplexity para saber de dónde partes.
  2. Semana 2. Reescribe la página de tu servicio principal con la prueba de las «páginas que se entienden solas» y añade cinco preguntas frecuentes reales.
  3. Semana 3. Unifica tus datos en los canales externos y pide tres menciones o reseñas a clientes o partners.
  4. Semana 4. Publica un artículo con punto de vista propio, activa la pregunta «¿cómo nos conociste?» y apunta tu línea base.

A partir de ahí, repite la prueba una vez al mes y ajusta.

Preguntas frecuentes

¿El GEO sustituye al SEO?

No. Se apoya en él. Si tu web no se rastrea bien, no carga rápido o no explica con claridad qué haces, el GEO no lo arregla. Lo razonable es tratarlo como una capa añadida sobre una base de SEO sólida.

¿Tengo que dejar que ChatGPT rastree mi web?

Depende de lo que quieras. Si buscas visibilidad en las respuestas de ChatGPT, tiene sentido permitir su rastreador de búsqueda. Si no quieres que tu contenido se use para entrenar modelos, puedes bloquear el de entrenamiento por separado. Son decisiones independientes y las controlas tú.

¿Sirve de algo un archivo llms.txt?

Según la guía de Google, no hace falta para sus funciones de IA. Crearlo cuesta poco y no hace daño, pero no esperes que cambie tus resultados.

¿Cuánto cuesta trabajar el GEO?

Depende de tu punto de partida: no es lo mismo una web con buena base de SEO que una que necesita arreglos técnicos y contenido nuevo. Por eso empezamos siempre con un diagnóstico y no con un presupuesto cerrado.

¿Cómo sé si ChatGPT me recomienda?

Con una prueba sencilla de diez preguntas que puedes repetir cada mes. La explicamos paso a paso en el siguiente artículo.

¿Cómo sales hoy?

En MOWOMO trabajamos el GEO, el SEO y el SEM como un único servicio, GEO / SEO / SEM, y empezamos siempre por un diagnóstico: cómo apareces hoy en buscadores y en asistentes de IA, qué te falta y en qué orden conviene hacerlo.

Si quieres que lo hagamos contigo, cuéntanos tu caso y te respondemos en menos de 48 horas laborables.

MOWOMO es una agencia digital de Chiclana de la Frontera (Cádiz) que trabaja desde 1998 en consultoría, desarrollo web, ecommerce, SEO y proyectos de IA.

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